La medicina oriental y la dieta macrobiótica se unen en el centro Sha Wellness Clinic de El Albir
El blanco inunda la vista y sólo los detalles negros consiguen que la mirada continúe hacia las estancias. El agua llena los oídos en pasillos y paredes. La filosofía zen invade las estancias y un atisbo de paz se respira en el ambiente. Las instalaciones del Sha Wellness Clinic en El Albir son más que medicina oriental y occidental, tratamientos de belleza y comida macrobiótica. Son un conjunto de sensaciones que equilibrian cuerpo y mente y que se perciben en cuanto accedes al recinto de la clínica.
El centro, ubicado en lo alto de la montaña de Serra Gelada desde la que se contempla toda la playa, es obra de la familia Bataller. Allí tenían su residencia de verano y es donde decidieron montar el primer centro de estas características que hay en el mundo. El método Sha, como así lo denominan, ha alcanzado reconocimientos internacionales y la alta sociedad española y extranjera pasan parte de sus vacaciones y su descanso en la clínica.
Alfredo Bataller, el padre de la familia dueña del Sha, decidió un día agradecer a la macrobiótica todo lo que había hecho por él al ayudarle a salir de una grave enfermedad. Bataller y su familia conocieron las técnicas del japonés Michio Kushi, experto de la terapia macrobiótica y la búsqueda del bienestar a través de la dieta, a través de un médico alicantino y decidieron que el patriarca se pusiera en sus manos. A las semanas, Alfredo Bataller se recuperó de su dolencia y se pusieron en contacto con Kushi.
A partir de ahí surge el proyecto que abre sus puertas en enero de 2009: un hotel de 5 estrellas con jardines, piscinas en la parte alta, cascadas de agua, cristaleras y un spa de más de 1.300 metros cuadrados dedicado a una medicina milenaria envuelta de los últimos avances tecnológicos. Pero también se ofrecen conferencias y tratamientos personales tanto médicos como de belleza, de adelgazamiento o para conciliar el sueño.
La clínica Sha está dirigida por la propia familia Bataller y cuenta con un equipo de 70 personas. El hijo de Alfredo Bataller, Alejandro, junto a la conocida la princesa Béatrice d’Orleans se encargan de dar imagen a un centro por el que han pasado personajes de la talla de Gwyneth Paltrow, Naomi Campbell, Kylie Minogue o Elsa Pataki, quien pasó los días de sus rodajes en Alicante residiendo en el centro. D’Orleans proviene de la casta Real de Francia y ha sido periodista de ‘Women’s wear daily’ y ‘Vogue’. También implantó la ‘Maison Dior’ en España y dirigió la comunicación de la Casa del diseñador Christian Dior.
La anfitriona explica con pasión las ventajas del método Sha. Ella misma ha cambiado sus hábitos desde que conoció este método natural. Reconoce que ha tenido que modificar sus comida y en pequeños caprichos pero que, desde ese momento, el equilibrio entre un cuerpo y una mente sana está garantizado al cien por cien.
La aristócrata vive entre Madrid, Marbella y Paris, pero siempre tiene tiempo para acudir al centro de El Albir a pasar unos días o a recibir a los clientes. Grandes ejecutivos de todos los países pasan semanas en las instalaciones con uno o varios tratamientos, según asegura d’Orleans.
Desde políticos a empresarios han pasado por el Sha Wellness Clinic, pero la responsable de Marketing de la entidad explica que la confidencialidad está asegurada para todos ellos en el momento que cruzan la puerta. Entre ellos hay gente procedente del Reino Unido, Francia o Alemania, pero también muchos españoles. «Son altos ejecutivos, financieron o dedicados al arte que buscan el descanso sin salir del hotel».
Las instalaciones del hotel Sha ofrecen una infinidad de tratamientos especializados entre los que destacan los programas antitabaco, de adelgazamiento, desintoxicante corporal o un recorrido por las piscinas terapéuticas entre un goteo incesante de hielo o bañeras que simulan al mar muerto.
Los tratamientos que ofrece la clínica especializada tienen una duración de siete o catorce días en los que se incluyen reconocimientos médicos, análisis clínicos, consultas de salud, estética, un entrenador personal además de una dieta especializada para cada cliente.
En estos días, los visitantes reciben los beneficios de la medicina tradicional oriental unida a los avances tecnológicos de la medicina occidental. En sólo una o dos semanas, según indicó D’Orleans, los clientes salen más vitales, sanos, jóvenes y con aspecto más saludable. Así asegura que «a todo el mundo que acude a la clínica le cambia la vida».
‘Eres lo que comes’, frase del filósofo Platón, resume la base de la doctrina macrobiótica que se lleva a cabo en la clínica respecto a la alimentación y que imparte el propio Kushi. La explicación es clara: cuando naces, el cuerpo es una máquina perfecta formado por cinco piezas, «como si fuera el motor de un coche», explicó Béatrice D’Orleans. Esta máquina está hecha para vivir cien años sin ningún tipo de problema o enfermedad.
Y de ahí parte la razón de la macrobiótica. Según sus palabras, cuando a ese entramado se le añaden determinados tipos de alimentos, como grasas animales, entre otros, que el cuerpo no puede asimilar, «el filtro del coche se llena, lo que hace que no funcione», argumentó la responsable de comunicación del centro, con lo que aparecen enfermedades como las depresiones, alergias o incluso la falta de sueño o los nervios.
Pero intentar acabar con estas enfermedades por medio de pastillas tampoco forma parte del método Sha. La sangre «se renueva cada 14 días» por lo que un tratamiento de dos semanas a base de macrobiótica, con productos totalmente naturales, acaba con cualquier tipo de impedimento para que la máquina humana funcione.
Todo aquel que acude a la clínica de El Albir tiene que olvidar el vino, el café o la cerveza si no es macrobiótica, es decir, «hecha completamente natural y sin pesticidas», añadió D’Orleans. Además, los menús especiales están diseñados al milímetro sin ningún tipo de grasa animal, harina o lacteo y sustituido por la soja o los alimentos típicos japoneses.
Precisamente de esa cocina se encarga Pablo Montoro quien cambió su trabajo en el conocido restaurante ‘Bulli’ de Ferrán Adrià por elaborar los platos más selectos de la carta del Sha Wellness Clinic. El chef encontró un reto cuando tuvo que acabar con el mito de que no es posible comer sano a la vez que exquisito. Por ello, en 2009, el Sha Wellness Clinic recogió el premio Millesime como la mejor tendencia gastronómica del año.
Entre los platos destaca un gazpacho andaluz que prescinde del tomate y lo sustituye por miso y loto, consiguiendo así un efecto depurativo en nuestro organismo sin renunciar al sabor. Pero también postres hechos sin azúcar o cafés de cereales con leche de almendra.
El hotel creado por la familia Bataller, a parte de ser único en el mundo, permite a quien lo visita no salir de sus instalaciones debido a la gran oferta de actividades que ostenta. Desde charlas, coloquios, cursos y terapias hasta puro ocio como baile, cine, conciertos o exposiciones. Además, el centro vende sus propios productos tanto de alimentación macrobiótica como de belleza corporal.
Uno de los colaboradores en la línea propia de ropa del Sha ha sido el diseñador David Delfín, quien ha participado en la última edición de la Pasarela Cibeles de Madrid y participa en la Semana de la Moda de Nueva York. La colección, elaborada en el verano de 2009, aparece con una premisa clara: ‘Health and hapiness’ (‘Salud y felicidad’).
Otra de las curiosidades que destacan en el centro, a parte de todos los pequeños detalles que aparecen cuando se recorren los pasillos, es la existencia de una pequeña capilla con diseño minimalista. La directora de comunicación explicó que se trata de un templo «multirreligiones» ya que no aparece ningún tipo de símbolo religioso concreto en la sala.
El trabajo de los Bataller no termina en las puertas de la clínica en El Albir. A parte de ofrecer una visión alternativa de salud, los dueños del Sha crearon una Fundación en la que destinan una parte de sus beneficios a los niños más necesitados de América Latina.
La propia familia argumenta que es la forma de cubrir sus necesidades básicas y defender sus derechos. Con todo, el Sha Wellness Clinic recogió su último reconocimiento hace escasas semanas como ‘Mejor Medical Spa Internacional 2010′ por la publicación Conde Nast Traveller en Londres.